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En San Miguel del Monte luchan por tomar agua sin arsénico

El arsenico es letal. Los vecinos salen a la calle. La reunión es mañana sábado en el bar La Banca.

Su consumo prolongado puede provocar lesiones en la piel y cánce, por eso es tan importante, no tomarlo en el agua que muchas veces lo contiene.

Necesitamos el agua para vivir, eso lo entendemos todos. Todos sabemos que nuestro cuerpo está constituido en un 70% por agua. No podemos vivir más de tres días sin tomar agua. Y el organismo necesita agua de buena calidad para hacer todos sus procesos de vida, no contaminada.

En la Argentina, el principal contaminante del agua es un metal, el arsénico.

Hoy, hay cuatro millones de personas con posibilidad de contaminarse con arsénico. La problemática del arsénico en la Argentina es grave.

El 10% de la población está en riesgo.

Para entenderlo en números basta mencionar que el censo 2010, en la Ciudad de Buenos Aires arrojo que viven 2 millones 891 mil personas.

Para los que habitan en esta ciudad, la buena noticia es que el agua que llega a sus hogares no contiene arsénico porque proviene del Río de La Plata.

Pero no sucede lo mismo en el interior de la provincia.

San MIguel del Monte, a tan solo 100 kilómetros es uno de ellos y allí hoy los vecinos están luchando para que el agua que toman sea de calidad, sin este maldito metal.

¿Qué se puede hacer en San Miguel del Monte?

San Miguel del Monte es un pequeño pueblo de la provincia de Buenos Aires distante a a 110 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires. Pequeño pero encantador, permite al visitante disfrutar del sentir que tienen los pueblos del campo argentino.

San Miguel del Monte posee una laguna hermosa de más de 700 hectáreas que es el destino elegido para la práctica de actividades náuticas y deportivas: windsurf, motos de agua, jet ski, canotaje, remo y pesca deportiva que se efectúa tanto de costa como embarcados.

Además, se pueden realizar largas caminatas, visitas a los museos históricos y observación de la flora y fauna. Claro que también se puede disfrutar de la noche de la bondad y la calidez de cafés y restaurantes.